No dejes que el miedo te supere

agosto 4, 2022 Publicado por:

El miedo es un sentimiento que consume a todo el ser humano que lo siente, impidiéndote realizar actividades o hasta sufrir ansiedad a causa de él.

Aquí te platicaremos que necesitas para enfrentar ese miedo y convertirte en una persona segura de sí misma y que tu desarrollo, personal, profesional, etc. Sea el mejor.

DECISIÓN

Debes tomar dos decisiones importantes para poder ser superior a tus miedos:

  1. Debes decidir qué es lo que quieres alcanzar; la meta que quieres conseguir.
  2.  Debes tomar la decisión de superar cualquier miedo que aparezca, antes o durante.
    Cuando decides con claridad y exactitud el resultado que quieres conseguir, estás poniendo una diana o un blanco al cual vas a apuntar. Ese blanco debe ser lo suficientemente atractivo y estimulante para que todo valga la pena

COMPROMISO

Comprométete contigo mismo a que harás lo que sea necesario para conseguir lo que quieres y para superar tus miedos (superarlos, no necesariamente eliminarlos).

El compromiso es como el que harías con un jefe, con tu pareja o con cualquier otra persona importante. Si dices que harás algo, entonces ¡Hazlo!

Para que el compromiso sea serio e inquebrantable, escribe una declaración de tu compromiso; pon por escrito, como que, si de un contrato se tratase, lo que has decidido que harás y una fecha estimada para conseguirlo.

PREPARACIÓN

Muchas personas empiezan por este tercer paso y esperan hasta sentirse totalmente preparadas para tomar la decisión y para comprometerse. Por eso es por lo que, casi nunca consiguen lo que quieren.
Luego de haber decidido lo que queremos y de comprometernos con nosotros mismos, entonces comienza nuestra preparación. Es sumamente importante que establezcas un plazo definido para este tercer paso porque, si no lo haces, pasarás demasiado tiempo preparándote, siempre creyendo que aún no lo estás lo suficientemente y te costará mucho salir de esta etapa. 

ENSAYO

Lo haremos a través de pequeñas acciones que no representan riesgos muy grandes y que nos permitirán conocernos mejor a nosotros mismos. Un clavadista olímpico no comienza su entrenamiento lanzándose desde 10 metros de altura; comienza lanzándose desde el borde de la piscina, luego desde el trampolín de 1 metro, luego del de 3 metros y así, va subiendo la dificultad con el pasar del tiempo.


Nos someteremos a dos tipos de ensayo:

  1. Un ensayo mental, en el que visualizamos todo lo que haremos, de inicio a fin, imaginándonos en las distintas situaciones que requieren alcanzar nuestra meta y visualizaremos nuestro desempeño sin ningún tipo de juicios, es decir, sin juzgar si lo estamos haciendo bien o mal.
  2. El otro tipo de ensayo es el físico y tangible, realizando acciones concretas y reales (no imaginarias), aquellas que nos traerán algún tipo de resultado, sin mayor riesgo. Toda meta se compone de muchas acciones, algunas de ellas muy fáciles de realizar, otras con una dificultad moderada y, desde luego, aquellas que nos harán sudar, llorar y querer salir corriendo. En esta etapa de ensayo haremos, en el menor tiempo posible, aquellas muy fáciles (que no requieren ningún tipo de esfuerzo considerable de nuestra parte) para luego pasar la mayor parte del tiempo de este ensayo en aquellas acciones que nos reten un poco, que nos hagan sentir algo incómodos y que nos hagan sudar de manera moderada. 

APRENDIZAJE

Ahora es momento de analizar todo lo que aprendimos de nosotros mismos en la etapa de ensayo y sacar conclusiones o posibles teorías. Esa experiencia del ensayo nos debe haber enseñado algo que anteriormente no conocíamos, bien sea de ciertos aspectos de nuestro proyecto que debemos alterar, cuidar o mejorar, como de nuestra propia personalidad.

Con todo este aprendizaje, podremos ajustar el curso de acciones y crear un nuevo plan, mucho más realista, con datos e información nueva que hemos recolectado durante el ensayo.
Algunas personas deciden tirar la toalla en este paso porque consideran que, los pequeños o medianos temores a los que se enfrentaron eran demasiado fuertes para ellos y sienten que no tendrán la capacidad de soportar los grandes. 

En este caso, debemos recordar que esto es un entrenamiento como cualquier otro. Es perfectamente normal sentir agobio al inicio y debemos mantenernos firmes y constantes con nuestro compromiso.

ACCIÓN


Aquí es cuando pasamos a la inmersión absoluta. Anteriormente comenzamos por las acciones pequeñas, aprendimos de ellas, fuimos aumentando la dificultad y reajustamos el curso varias veces según los resultados que fuimos obteniendo.

 Ahora tenemos una preparación, tanto mental como física, para hacer cosas que antes ni soñábamos ser capaces de conseguir. La preparación y el ensayo nos enseñaron tantas lecciones que ahora nos sentimos mucho más capacitados para actuar a pesar del miedo.
Cuando tomamos acción masiva, sentimos una inyección de adrenalina que, al mezclarla con la experiencia y los nuevos conocimientos que obtuvimos durante la preparación y el ensayo, nos ayudará a mirar a los ojos a nuestros miedos; sentiremos que el corazón se nos acelera, que la respiración se entrecorta y eso es tan solo una señal de que estamos dispuestos y preparados a enfrentar nuestros miedos y salir triunfantes delante de ellos.

DOMINACIÓN


Con todo lo aprendido en la etapa de acción y con los desvíos que nos hemos encontrado, ya habremos adquirido experiencia suficiente para dominar las actividades que requieren poder alcanzar nuestra meta. Aquí nos volveremos el maestro y amo de nuestros miedos, es aquí cuando realmente seremos capaces de dominar a la bestia del temor y lo haremos nuestra mascota.

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